Beneficios: Ayuda a eliminar el exceso de humedad acumulada en el conducto auditivo externo, aliviando la sensación de oído taponado después del baño o la natación. Contribuye a recuperar el pH fisiológico del oído y protege la piel que recubre el conducto auditivo. Ayuda a crear unas condiciones desfavorables para la proliferación de microorganismos que pueden provocar otitis externa, también conocida como oído del nadador. Es un producto especialmente útil para personas expuestas habitualmente al agua y la humedad.
Modo de empleo: Utilizar preferiblemente después del contacto con el agua. Inclinar la cabeza hacia un lado y colocar cuidadosamente el aplicador en la entrada del oído. Presionar el pulverizador una vez y mantener la cabeza inclinada durante aproximadamente 30 segundos. Posteriormente, inclinar la cabeza hacia el lado contrario para facilitar la salida del líquido sobrante. Repetir el procedimiento en el otro oído si es necesario. Puede utilizarse cuando sea necesario, hasta un máximo de 2 veces al día. Lavar y secar el aplicador después de cada utilización.
Advertencias: Uso exclusivo en el oído. No utilizar en menores de 9 años, durante el embarazo o la lactancia. Está contraindicado en caso de perforación timpánica, drenajes transtimpánicos, infección, otitis, supuración, heridas o irritación del conducto auditivo, así como después de intervenciones recientes del oído. No utilizar si se presentan mareos, acúfenos o antecedentes de problemas auditivos sin consultar previamente con un profesional sanitario. Evitar el contacto con los ojos, la boca y la nariz. No ingerir, ya que puede resultar tóxico. Es inflamable, por lo que debe mantenerse alejado de llamas y fuentes de calor. Conservar por debajo de 30 °C y fuera del alcance de los niños.